Tu proveedor dejó de contestar
Tienes un proyecto a medias y nadie te dice cuánto falta ni qué se entregó en realidad.
Si tu proveedor dejó de contestar, el sistema falla o nadie te explica en qué va tu proyecto, lo revisamos a fondo y te decimos qué sirve, qué no y qué hace falta para terminarlo.
Tienes un proyecto a medias y nadie te dice cuánto falta ni qué se entregó en realidad.
Cada cambio descompone otra cosa, falla en los peores momentos y tu equipo ya tiene trucos para darle la vuelta.
Te presentaron una propuesta o un avance y quieres que alguien externo te diga si va por buen camino.
Ejemplos de lo que se construye; cada proyecto se diseña para su negocio.
Un proyecto con varias pantallas avanzadas pero sin terminar, que hay que revisar antes de decidir si se completa o se replantea.
Un sistema interno que se traba en cierres de mes o en temporada alta y necesita estabilizarse antes de crecer.
Un negocio que ya recibió una propuesta o un avance y quiere saber si le conviene seguir por ese camino.
Sí. Primero lo revisamos en 2 a 3 semanas para entender qué hay y en qué estado está; con eso te decimos si conviene terminarlo, replantearlo o rehacer algunas partes.
Acceso a lo que ya existe y lo que tengas a la mano: pantallas, documentos o acuerdos con el proveedor anterior. Si casi no tienes nada, también se puede empezar desde ahí.
No necesariamente. La revisión sirve justo para separar lo que funciona de lo que no, y el plan de rescate aprovecha lo que esté bien hecho.
Sí. La revisión termina con una lista de qué sirve y qué no, y un plan con prioridades; tú decides quién lo lleva a cabo.
Escríbenos qué está pasando; respondemos en menos de un día hábil. En el plan de rescate, los arreglos urgentes van antes que todo lo demás.
Cuéntanos qué necesita tu negocio. Te respondemos en menos de un día hábil con preguntas concretas.